El mundo de las apuestas deportivas ha entrado en ebullición desde unos meses antes del Mundial de Sudáfrica. Se preveía un fuerte aumento en la cantidad de apuestas y en la recaudación. Lo que también se suponía, era que habría un crecimiento en las apuestas deportivas ilegales con motivo de este campeonato del mundo.
En Hong Kong, en el marco de un operativo bautizado “Zonebuilder”, la policía de Hong Kong logró desmantelar una enorme red de apuestas ilegales que operaban en los partidos del Mundial y en carreras de caballos. Desde el comienzo del Mundial la policía de Hong Kong y la Oficina de Crimen Organizado y Tríadas han realizado operativos en un hotel y un apartamento ubicados en dos distritos de la ciudad y también en la ciudad de Shenzhen, al sur de China.
En total, en ambos operativos, fueron arrestadas alrededor de 70 personas, algunas de ellas pertenecientes a la mafia china, se requisaron 24 pantallas, 75 ordenadores, 10 móviles, boletos de apuestas por más de 30 millones de dólares y documentos de apuestas por 3 millones más. Las apuestas se ofrecían por internet, a través de por lo menos 13 sitios diferentes, para partidos del Mundial y también para carreras de caballos.
Las autoridades informaron que estos operativos continuarán durante todo el Mundial, aunque no especificaron el monto de apuestas ilegales que se calculan para el campeonato.
El Jockey Club de Hong Kong es la única entidad autorizada a ofrecer apuestas de fútbol en ese territorio.






