Muchas veces las casas de apuestas deportivas ofrecen cuotas bajísimas a eventos en las que las probabilidades de victoria del equipo favorito son altísimas. Por ejemplo, en los partidos que enfrentan a equipos de una categoria muy superior a otros. Así por ejemplo, una cuota de 1,10 debe interpretarse como que el equipo al que se le da esa cuota ganará 90 de cada 100 veces.
Será nuestro análisis del evento el que nos permitirá mediante un adecuado pronóstico definir si verdaderamente esas probabilidades se ajustan a la realidad. Pero en principio no deberíamos apostar a esta clase de eventos ya que provocan que tengamos que arriesgar grandes cantidades para ganar poco dinero.
Es preferible apostar por los equipos que salen como no favoritos ya que en ese caso es lo contrario: apostamos poco dinero (escaso riesgo) y en cambio podemos ganar mucho ya que la cuota es proporcional





